sábado, 11 de agosto de 2012

Palabras en technicolor.

La música suena a todo volumen pero la pista de baile está vacía. Escucho tus palabras pero mi boca no está preparada para darte una respuesta. Tu voz es como melodía para mis oídos y una pesadilla para mis sentimientos. Cada vez que hablas me clavas un puñal y empieza a doler. Eres un dulce caramelo de cianuro, que me deleita con su sabor mientras me mata poco a poco. Quiero saber si sabes a fresa, a chocolate o a menta. Recorrer cada uno de los lunares de tu cuerpo, tumbarme a tu lado a la luz de la luna y confesarte lo inconfesable. ¿Y qué?
La música suena a todo volumen y ahora mismo mis sentimientos bailan frenéticos porque me rozas con tus palabras, y de repente te alejas y no te das cuenta de que me rompo en mil pedazos. Me pones una venda en los ojos e intento saber dónde te escondes pero ya no tengo nada que perder, ni nada que ganar.
Da igual lo que digas, que en mi cabeza siempre sonará bien. Sé que no están bien todas las cosas que haces en mi imaginación pero, ¡qué cojones!, estoy harta de ver que te me escapas torpemente. Me encuentro en una encrucijada y no sé si dejarte ir o pedirte que te quedes. ¿Me dirías que sí?
Cierro los ojos cuando te acercas, porque cada una de mis terminaciones nerviosas espera un beso de tu boca. O un 'te quiero a ti' al oído. Jamás querría escuchar tu típico 'todo puede ser, pero no ahora, porque la quiero'.
Me está empezando a fallar la respiración. Me había estado ahogando en un sueño de sabor amargo. No me pidas que te cure cuando tu corazón estalle en mil pedazos, porque tú jamás me rescataste. No me pidas que te entienda, que te abrace, porque sé que eso significa que me necesitas y que me derrito en esos momentos en los que querría gritar que yo nunca te haría daño. Y me lo pones difícil, me dejas entre la espada y la  pared y yo solo puedo respirar de manera entrecortada mientras deslizas tu brazo por mi espalda y tus lágrimas caen en mi hombro. Susurras que jamás llorarás por otra chica y mañana volverás a mí como un animal herido. Y yo solo puedo curarte. Porque es lo que mejor se me da. Hacerte feliz sin esperar nada a cambio.

No hay comentarios:

Publicar un comentario