martes, 31 de julio de 2012

Doce.

Doce maneras de decirte que te quiero. Doce maneras de dejar de quererte. Doce maneras de besarte. Doce formas de decirte adiós. Doce maneras de hacerme daño. Doce maneras de dejarme sin hablar. Doce maneras de quererme y no demostrarlo. Doce maneras de volverme loca. Doce maneras de desquiciarte. Doce maneras de discutir. Doce maneras de disfrutar. Doce maneras de sonreír. Doce maneras de prometer nos la luna. Doce maneras de romper los juramentos. Doce maneras de vivir, y doce maneras de sobrevivir a esto. Doce maneras de pedirte perdón, doce maneras de perdonarte. Doce maneras de subirme al cielo. Doce maneras de bajarme. Doce maneras de sacarme de quicio. Doce maneras de abrazarte. Doce maneras de odiarte. Doce maneras de callar. Doce maneras de reír. Doce maneras de hacerme feliz. Doce maneras de cambiar. Doce maneras de mirarte a los ojos. Doce maneras de bajar la mirada. Doce maneras de conocerte. Doce maneras de cambiarme. Doce maneras de pedirte que bailes conmigo. Doce maneras de sonrojarme. Doce maneras de hacerme llorar. Doce maneras de hacerte gritar. Doce maneras de estropear el momento. Doce maneras de soportarte. Doce maneras de callarme lo que siento. Doce maneras de resistirme a ti. Doce maneras de morderte los labios. Doce maneras de perder la cabeza. Doce maneras de perderme en tus brazos. Doce maneras de quitarme el aliento. Doce maneras de consolarme. Doce maneras de ser felices.

Y ninguna manera de arreglarlo.

jueves, 5 de julio de 2012

Love, don't let me go.

Podría pasarme las noches mirando cómo duermes y créeme que moriría de felicidad. Podría morirme con cada una de las sonrisas que me regalas, y será así si me sigues enamorando de esta manera. Podría morirme ahogada en esos ojos azules que me inundan cada vez que me miras, y créeme que sucederá si no dejas de hacerlo. Podría morirme aquí mismo enumerando las razones por las que me encantas y te aburrirías de escucharme. Podría morirme susurrándote al oído cuánto te quiero, cuánto me importas, cuánto  desearía que fueses mi despertador cada mañana, pero quizás huirías tras escuchar todo lo que tengo que decirte. Podría morirme bajándote las estrellas y créeme que lo haría si me lo pidieses. Podría pasarme horas diciendo las cosas que más me gustan de ti y no me daría tiempo a decirlo todo. Podría morirme de ganas de besarte cuando lloras por otra, pero me aguanto y te digo que todo tiene arreglo. Podría pasarme los días, las horas, los minutos y los segundos colgando de tus palabras pero te aburrirías de tanta atención. Podría morirme buscando la manera de decirte que te quiero, pero no lo haré aunque la encuentre. Podría morirme de vergüenza si te pido que bailes conmigo pero valdría la pena si me dijeses que sí.

Podría morirme por mil razones como estas, pero tengo una para vivir: .

miércoles, 4 de julio de 2012

Cántame una canción que me entienda.

Rendición. Me rindo ante el mundo y a tus pies. Me rindo a los buenos momentos, a las sonrisas, y a los colores de la primavera. Me rindo ante las poesías que hablan de amor y ante las canciones que entienden lo que siento. Me rindo ante las sinfonías que inundan mis oídos si estás cerca, me rindo ante tu olor frutal, me rindo ante tu mirada. Me rindo ante las estrellas fugaces y las cometas volando en el cielo. Me rindo en tus brazos si me abrazas y me pierdo en tus labios si me besas. Me rindo ante lo que me recuerda a cualquier tiempo pasado. Me rindo ante las lágrimas que nadie se merece y ante la música que hace que pierda el control. Me rindo ante los lugares que nunca he visitado y ante las escenas que consiguen hacerme reír. Me rindo ante los besos de película y ante los amores imposibles. Te pido una tregua. Alzo una bandera blanca y me rindo ante ti. Me rindo ante todo lo que puedes darme, me tienes entre la espada y la pared y yo solo quiero una tregua. Deja la guerra, bésame, que eso se te da mejor que las batallas. Quiéreme, que se te da mejor que odiarme. Reconstrúyeme, arréglame, se te da mejor que destrozarme. Recoge estos pedazos que quedaron de mí y dime que tienes ganas de mí. Devuélveme la cordura en tus brazos, que se te da mejor que volverme loca alejándome de ellos. No intentes derrotarme, intenta ganarme poco a poco. Acércate a mí, que no soy de fuego, no quemo, tampoco soy de hielo, no congelo. Soy tu amanecer y tu atardecer, soy tu verso y la melodía, soy tu pluma y tu papel, soy tu instrumento y tu partitura. Soy tu Big Ben y tu Estatua de la Libertad. Soy tu París y tu Roma. Soy tu postre y tu primer plato. Soy tu imposible y tu realidad. Soy tu sueño y tu deseo. Soy tu libertad y tu prisión. Soy tu  cielo y tu suelo. Soy tu horizonte y tu universo, si quieres. Dime qué quieres que sea y lo seré por ti. Soy todo lo que tú quieres que sea, quiero todo lo que tú seas.
Dicen que cada una de mis palabras habla de un sentimiento, y la verdad es que cada una de mis palabras habla de ti.