sábado, 17 de marzo de 2012

Silencio, por favor, estoy intentando quererte.


Silencio.

Me habría bastado que usases cualquier palabra, pero tú escogiste.
Silencio.
No me habría importado que me dijeses que me odiabas, pero sí me dolió tu.
Silencio.
Yo oía las notas de tu guitarra, mientras tú sentías el.
Silencio.
Te habría seguido hasta el fin del mundo si me hubieses dicho 'quiéreme', pero no lo dijiste.
Silencio.
Me quisiste, pero en el fondo solo quedaba el.
Silencio.
Me abrazaste, pero de tu boca no salía otra cosa que.
Silencio.
Te lo di todo, menos lo único que tú querías.
Silencio.

viernes, 16 de marzo de 2012

Si quieres estrellas, vuelco el cielo.


Sigo hablando pero en realidad, nadie me está escuchando. Hace mucho que se ha cerrado el telón, y mi corazón no puede dejar de hacer su papel. Sí, el de corazón que palpita por ti. Poco a poco se desploma, se le agotan las pilas, se apaga. Se alimenta(ba) de ilusiones hasta que le quité la sonda.
Y ahora vive en coma, solo resistiendo por tu recuerdo. He sentido cómo se rompía en mil pedazos mientras reía. Ya no sé cómo repetir que no puedo, que no quiero, que no debo, que no tengo nada que ofrecer. Éramos todos los besos de película, éramos todos los finales felices y todos los finales tristes. Éramos todas las canciones que invitan a bailar abrazados y todos los amores imposibles. Fuimos todo y más. El fondo de una botella de vodka, los amaneceres por contemplar y por existir. Los paseos bordando el mar y los colores de la primavera. Los versos de un poeta olvidado y las notas de una sinfonía que todavía no ha sido tocada.
A veces nos olvidamos de lo frágiles que somos, y nos rompemos.