
“Cuando tenía 17 años, leí una cita que decía algo parecido a “Si vives cada día como si fuera el último, es muy probable que algún día hagas lo correcto”. A mí me impresionó mucho desde entonces, así que desde hace 33 años me miro al espejo todas las mañanas y me pregunto: “Si hoy fuera el último día de mi vida, ¿querría hacer lo que estoy a punto de hacer hoy?”. Y cada vez que la respuesta ha sido “No” por varios días seguidos, sé que necesito cambiar algo”.


