Ahora y siempre. Ahora o nunca. Todo se reduce a posibilidades. Todo o nada. Una botella de cualquier licor que tengas en tu salón y deja que le de rienda suelta a mi imaginación. El corazón se me sale por la boca, tus besos en mi cuello, vuélveme un poco más loca, estoy latiendo por ti, solo por ti, invítame a tumbarnos en la arena de una playa desierta donde no haya más sonido que tu respiración. Las luces de esta ciudad se apagan a mi paso, y la lluvia cala cada hueso de mi cuerpo. Dime cómo olvidar esta canción que resuena en mi cabeza, que no me la puedo quitar desde que me dijiste que era tu favorita. Ayúdame a respirar cuando estás cerca, cuando estás lejos, cuando me cierras, cuando te abres, cuando me miras, cuando te pierdo, cuando me hablas, cuando te callas, cuando estás herido, cuando me abrazas, cuando te apartas, ayúdame a no morirme de amor cuando suspiras, cuando lloras, cuando quieres, cuando odias, cuando juegas a quererme, cuando dejas de jugar, cuando levantas la mirada, cuando la vuelves a bajar. Dime qué hacer cuando te plantas frente a mí, cuando me dices que no puede ser, que es mejor así. Cuando llegas a mi puerta y me pides un abrazo, cuando no sé qué más hacer aparte de quererte tanto. Dime qué quieres que haga si te hacen daño, si me haces daño, si el mundo se me derrumba y solo tú puedes quitarme los escombros de encima. Que paren el tiempo y poder mirarte eternamente.
Anulaste mis palabras con un 'no'. Para ti fue tan sencillo, para mí fue tan jodidamente humillante. Mis palabras hablaban de un sentimiento, (¿de un sentimiento? ¡Hablaban de ti!), y fueron cada una de ellas un fracaso, una pizca de sal en la herida y al mismo tiempo una victoria, una pizca de azúcar en mi postre.
Qué te voy a decir, si de esto tú ya lo sabes todo. Tú con carrera y máster y yo aún aprendiendo cuál es el azul que mejor define tus ojos.
Ahora y siempre, estaré aquí. Y si cada vez que pensase en ti se apagase una estrella la frase 'si quieres saber cuánto te quiero cuenta las estrellas que hay en el cielo' dejaría de ser romántica. ¿Por qué me descolocas de esta manera?
Somos dos esclavos encadenados a personas diferentes, dos versos que no riman, dos canciones con ritmos que no pegan, dos idiomas distintos, dos sonrisas, una feliz y otra triste. Somos dos relojes en distinta zona horaria, somos el mar y el cielo, somos agua y aceite, sé que no hay nada que nos una y aún así apuesto por ti.
Te echo de menos por las noches y jamás has estado aquí. Posiblemente solo esté harta de dormir pensando en alguien que no piensa en mí. Posiblemente soy tan frágil que me rompería en tus brazos.
¿Y si dejas que me vuelva a perder en tus ojos azules?